Brasa nació de la parrilla de los domingos en familia. Lo que empezó como reuniones de amigos alrededor del fuego se transformó en un proyecto gastronómico con identidad propia: respeto por el producto, técnica de brasas y una carta de vinos a la altura de cada corte.
Hoy seguimos con la misma premisa: el fuego lento no se apura, y cada plato que sale de la parrilla lleva ese mismo cuidado del primer día.
Trabajamos con productores de la región para garantizar frescura y trazabilidad.
Formación constante de nuestro equipo de parrilleros en cocción a fuego vivo.
Cada mesa recibe la misma atención, sea la primera visita o la centésima.
Chef parrillero y fundador. 20 años de trayectoria en cocina de fuego.
Sommelier a cargo de la carta de vinos y maridajes de la casa.
Jefe de sala, encargado de la experiencia de cada comensal.